Ingeniera industrial de vocación, líder institucional y pieza clave en la transición energética, Isabel del Olmo trabaja desde el IDAE para impulsar la movilidad eléctrica, el despliegue de infraestructura de recarga y la sostenibilidad urbana.
Isabel del Olmo Flórez se define ante todo como ingeniera industrial. Titulada por la Universidad Politécnica de Madrid y con formación en dirección en la EOI, su carrera ha recorrido empresas privadas de ingeniería, la administración regional madrileña y, desde 1993, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Allí ha tejido una trayectoria que mezcla la precisión técnica con la visión de políticas públicas a largo plazo.
En 2017 asumió la jefatura del Departamento de Movilidad Sostenible y Ciudad del IDAE. Desde entonces, es la responsable de coordinar planes de electrificación, ayudas a la compra de vehículos eléctricos, despliegue de puntos de recarga y políticas de transporte urbano sostenible. Su cargo la coloca en el corazón de la transición energética española, con un pie en la ingeniería y otro en la gestión institucional.
Al frente de la transición eléctrica
El trabajo de Isabel del Olmo se mide en resultados concretos. Bajo su coordinación, el IDAE ha gestionado los Planes MOVES, que han destinado cientos de millones de euros a incentivar la compra de vehículos eléctricos y la instalación de cargadores en hogares, empresas y municipios.
También ha impulsado el Plan MOVES Singulares, que financia proyectos innovadores para integrar la movilidad eléctrica en la logística, el transporte público o la industria. “No se trata solo de sumar coches eléctricos —ha explicado en diferentes foros—, sino de transformar el ecosistema de la movilidad para que sea más eficiente, inclusivo y sostenible”.
Uno de sus grandes empeños ha sido simplificar la normativa que regula la instalación de puntos de recarga. El objetivo: que en cualquier rincón de España, desde una gran capital hasta un pueblo de 1.000 habitantes, exista acceso real a la electromovilidad.
Su liderazgo no ha pasado desapercibido. En 2016 recibió el galardón Mujer y Gestión del Tráfico, otorgado por la Asociación de Ingeniería de Tráfico y Técnicos de Movilidad. Más recientemente, ha sido distinguida con el Premio AEDIVE-Santiago Losada, que reconoce la labor institucional en favor de la movilidad eléctrica y, de forma explícita, el papel de las mujeres en un sector tradicionalmente masculino.
Estos reconocimientos son importantes no solo por el mérito personal, sino porque visibilizan que las mujeres también están en la vanguardia de la transición energética.
Retos: recarga, burocracia y equidad
Isabel del Olmo es consciente de que los retos son inmensos. España debe alcanzar al menos 300.000 puntos de recarga públicos en 2030, y la burocracia sigue siendo un freno. “La coordinación entre administraciones es clave: necesitamos licencias más rápidas, simplificación de trámites y marcos normativos claros”, ha advertido en entrevistas recientes.
Pero junto a los desafíos técnicos, subraya los sociales. La movilidad sostenible debe ser también accesible para mujeres, mayores, familias y colectivos vulnerables. Eso implica diseñar transporte público eléctrico seguro, zonas urbanas bien iluminadas y accesibles, e infraestructuras que contemplen los desplazamientos de cuidado, que recaen mayoritariamente en mujeres.
Un referente femenino en la automoción
En un sector donde las cifras todavía hablan de desigualdad —apenas un 12 % de las personas empleadas en transporte en España son mujeres, según datos del Ministerio de Transportes (2024)—, la figura de Isabel del Olmo cobra aún más relevancia. Representa lo que se necesita: mujeres ingenieras en puestos de decisión, capaces de aportar soluciones técnicas y sensibilidad social.
Su presencia envía un mensaje claro a jóvenes ingenieras, investigadoras o técnicas: hay espacio para liderar la transición energética desde dentro de la automoción y la movilidad. Y su ejemplo inspira a concesionarios y empresas del sector a apostar por la diversidad como estrategia de competitividad.
Mirando al futuro
En la agenda de Isabel del Olmo destacan tres prioridades inmediatas:
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Acelerar el despliegue de recarga: que los usuarios no teman quedarse sin batería en ningún punto de España.
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Fortalecer la innovación: apoyar proyectos que integren movilidad eléctrica, energías renovables y digitalización.
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Garantizar la equidad: que la movilidad verde llegue también a zonas rurales, familias con rentas medias o bajas, y colectivos hoy invisibles en la planificación.
Para ella, la movilidad sostenible no es un lujo, es un derecho. Y en esa convicción trabaja cada día desde el IDAE, convencida de que la transición energética solo será un éxito si se mide también en igualdad de oportunidades y justicia social.
Una ingeniera que abre camino
Isabel del Olmo encarna el nuevo perfil de liderazgo que España necesita: mujeres técnicas, preparadas y comprometidas con un futuro mejor. Su labor al frente del IDAE demuestra que la ingeniería y la política pública no son territorios separados, sino dos lenguajes que se necesitan mutuamente para redibujar el mapa de la automoción y la movilidad.
En un sector que cambia a velocidad de vértigo, Isabel del Olmo es brújula: una ingeniera que dirige, inspira y recuerda que la sostenibilidad solo tiene sentido si se escribe también en femenino.


