Cuatro programas, un mismo objetivo: impulsar el talento femenino en todos los niveles de responsabilidad
En el marco de la colaboración con CEOE Campus, se abre una nueva edición del Itinerario Promociona, uno de los programas de referencia en España para el desarrollo y la proyección del liderazgo femenino dentro de las organizaciones.
No se trata únicamente de formación. Se trata de acompañar trayectorias, de consolidar liderazgo, de preparar el salto a mayores responsabilidades y, en algunos casos, de abrir la puerta a los consejos de administración. El itinerario está diseñado como un recorrido estructurado que abarca distintas etapas profesionales: desde jóvenes identificadas como alto potencial hasta mujeres con trayectoria consolidada en alta dirección.
Las inscripciones permanecerán abiertas del 9 de febrero al 4 de mayo (Proactiva hasta el 1 de septiembre), con comunicación de admisiones de manera continuada tras el proceso de selección.
Promociona XIV: liderazgo estratégico para mujeres en alta dirección
El Proyecto Promociona está dirigido a mujeres que ya ocupan posiciones directivas y que buscan reforzar su impacto estratégico dentro de sus compañías.
El programa combina:
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Tres módulos formativos de alto nivel.
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Un Plan de Desarrollo Individual (LEAD).
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Tres sesiones de coaching ejecutivo individual.
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Un proceso de mentorización cruzada con la más alta representación de las empresas participantes.
No es un programa aislado de la realidad empresarial: exige el compromiso activo de la organización. La empresa debe firmar carta de apoyo, aportar mentor o mentora y avalar el coste del programa. La implicación corporativa es parte esencial del proceso.
Los módulos formativos se desarrollarán en junio, septiembre y noviembre, mientras que el plan individual y el coaching se desplegarán entre septiembre y diciembre, culminando con la mentorización cruzada entre enero y junio de 2027.
Progresa VIII: consolidar el liderazgo en mandos intermedios
El Proyecto Progresa se dirige a mujeres que ocupan puestos de responsabilidad intermedia y que están llamadas a asumir mayores retos en el corto y medio plazo.
El esquema es sólido y estructurado:
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Tres módulos formativos.
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Plan de Desarrollo Individual (LEAD).
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Tres sesiones de coaching ejecutivo individual.
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Proceso de mentorización.
Como en Promociona, la empresa debe implicarse formalmente mediante carta de apoyo, mentor/a y aval del programa. El calendario formativo se distribuye igualmente en junio, septiembre y noviembre, con desarrollo individual entre septiembre y diciembre.
Progresa no es solo una herramienta de crecimiento individual; es una palanca para fortalecer la cantera directiva de las organizaciones.
Proactiva IV: detectar, preparar y proyectar el alto potencial
El Proyecto Proactiva representa la base del itinerario. Está dirigido a jóvenes identificadas por sus organizaciones como altas potenciales, con capacidad de liderazgo emergente.
Se desarrollará en el Campus de ESADE en Madrid y consta de seis sesiones presenciales distribuidas entre septiembre y noviembre. Su enfoque combina liderazgo personal, gestión de equipos, comunicación estratégica, influencia y toma de decisiones.
Es, en esencia, una apuesta por anticipar el talento antes de que el mercado lo reclame.
Futuras Consejeras III: preparar el acceso a los órganos de gobierno
El programa Futuras Consejeras está concebido para mujeres con trayectoria consolidada en alta dirección que aspiran a incorporarse a consejos de administración u órganos de gobierno corporativo.
Más que formación, ofrece posicionamiento estratégico, visibilidad y preparación específica para asumir responsabilidades de máximo nivel.
Sus módulos se desarrollarán entre mayo y junio, reforzando el paso de la dirección ejecutiva al gobierno corporativo.
El Itinerario Promociona no responde a una lógica coyuntural. Forma parte de una estrategia sostenida para reforzar la presencia femenina en los niveles donde se toman decisiones estratégicas.
Las organizaciones que participan no solo impulsan el desarrollo profesional de sus directivas; fortalecen su propio modelo de liderazgo, mejoran su competitividad y amplían su capacidad de adaptación a entornos cada vez más complejos.
El liderazgo diverso no es una tendencia. Es una exigencia estructural del mercado.


