El informe Barriers to women’s employment in the transport sector in Europe (proyecto TInnGO, 2025) muestra que solo el 22 % del empleo del sector en Europa está cubierto por mujeres, pero también identifica estrategias eficaces —formación STEM, mentoring, networking— que potencian su integración en técnicos, innovación y liderazgo.
Según TInnGO, solo el 22 % del empleo del sector transporte en la UE —incluidos transporte público y privado— son mujeres. No es que falte potencial; lo que sobra es estructura: un sistema que no favorece su acceso y desarrollo técnico.
Pero el informe también constata que ese techo solo tiene grietas cuando se actúa estratégicamente: con formación STEM con enfoque de género, mentoring específico y redes profesionales inclusivas, la retención femenina en áreas técnicas mejora de forma notable.
Formación con propósito y paridad enfocada al empleo
TInnGO destaca que los programas educativos que promueven la participación femenina en FP técnica o ingeniería —especialmente los orientados al transporte sostenible o la movilidad inteligente— logran aumentar la matriculación de mujeres hasta un 30 % en cinco hubs europeos, incluyendo España.
Tales programas combinan asignaturas técnicas con liderazgo, visibilidad de ejemplos, talleres con mujeres ingenieras, lo que ataca directamente el sesgo formativo que relegaba a las mujeres a roles administrativos.
Una constante en el estudio: las mujeres superan los obstáculos mediante estrategias activas —mentoring de mujeres con experiencia técnica, pertenencia a redes profesionales transnacionales, participación en «living labs» locales del proyecto TInnGO— lo que facilita su entrada en roles técnicos e innovación.
En España, el hub TInnGO ha pilotado estos modelos con universidades y empresas de transporte, demostrando que esas intervenciones elevan la proporción femenina en prácticas y desempleo técnico.
Las piezas que encajan: criterio y planificación
El informe recomienda un marco integrador con cinco pilares aplicables en empresas o concesionarios:
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Atracción de talento: selección con cuestionarios anónimos, enfoque neutral.
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Formación accesible: becas, orientación STEM específica para mujeres.
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Redes de apoyo: mentoring femenino técnico, conexión con hubs europeos.
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Promoción interna: evaluación objetiva y planes de carrera.
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Medición y transparencia: recopilación de datos de género en procesos de empleo y movilidad.
Estos elementos dejan de ser teoría: se incorporan a hojas de ruta claras para empresas del transporte europeo.
Los hubs nacionales de TInnGO —incluidos los de España y Portugal— actúan como “laboratorios vivos”. Recogen casos reales, diseñan protocolos inclusivos e incluso generan prototipos de movilidad sensible al género: planificación urbana, seguridad vial, conectividad inclusiva y diseño inteligente de servicios.
El impacto se mide: las empresas participantes aumentan su índice de contratación de mujeres técnicas en un 20 % en solo 18 meses tras aplicar medidas del toolkit.
Inclusión que impulsa eficiencia
El estudio del Banco Mundial, EIB e ITF resalta que un mayor empleo femenino no es solo un acto de equidad: aumenta innovaciones, mejora rentabilidad y refuerza sostenibilidad en los sistemas de transporte europeos.
El informe insiste: integrar perspectiva femenina en diseño, operación e innovación del transporte es ganar competitividad, seguridad e impacto social.
En autobuses urbanos, trenes y plataformas de movilidad compartida, incorporar mujeres en tareas técnicas —desde ingeniería de software hasta test de infraestructuras— no es un gesto simbólico: es una estrategia integral para crear un sector más competente, diverso y adaptado al futuro.
Criterio, formación de calidad y redes profesionales son los ingredientes que rompen esquemas y construyen nuevas narrativas para que más mujeres formen parte del transporte del mañana.


