La mesa redonda celebrada en el Ágora Faconauto Woman subrayó la necesidad de atraer más mujeres a las áreas técnicas, reforzar los referentes y adaptar las organizaciones a un sector marcado por la electrificación, la digitalización y la inteligencia artificial
Faconauto Woman ha reunido en el Global Mobility Call a representantes de la automoción, la ingeniería, la energía, el seguro y la distribución para abordar uno de los grandes retos de futuro del sector: cómo atraer, desarrollar y consolidar más talento femenino en un momento de profunda transformación tecnológica e industrial.
La mesa redonda, celebrada en el marco del Ágora Faconauto Woman, sirvió para poner sobre la mesa una idea compartida por todas las participantes: la automoción necesita ampliar su base de talento para responder a los cambios que ya están redefiniendo el negocio. La electrificación, el vehículo conectado, la inteligencia artificial, el software, la gestión del dato, la digitalización del proceso de compra y la transformación de la posventa están modificando los perfiles profesionales que demanda el sector.
Durante la apertura, Marta Blázquez, presidenta de Faconauto, destacó la importancia de visibilizar mujeres referentes para que otras profesionales puedan sentirse atraídas por un sector “apasionante”, con una alta capacidad de fidelización, pero que todavía debe trabajar para atraer nuevos perfiles.
En esa misma línea, Montse Martínez, directora general comercial de Faconauto, incidió en que la transformación de la movilidad hace más necesario que nunca incorporar todo el talento disponible. “La electrificación, la inteligencia artificial y los nuevos modelos de movilidad están cambiando las necesidades de las empresas. En ese contexto, atraer talento femenino cobra más sentido que nunca”, subrayó.
Nuevos perfiles para una nueva movilidad
Una de las ideas centrales del encuentro fue que la nueva movilidad exige perfiles diferentes a los tradicionales. Laura Gómez Palet, ingeniera industrial y profesional con más de 15 años de trayectoria en automoción, señaló que las carreras del futuro todavía no están completamente definidas, pero sí las capacidades que serán necesarias para moverse en ese entorno: adaptabilidad, curiosidad y pensamiento crítico.
“La ingeniería me ha ayudado a estructurar el pensamiento, aunque hoy esté en un área comercial. En un sector que cambia tan rápido, la capacidad de adaptación es fundamental”, explicó Gómez Palet, que defendió la necesidad de formar profesionales capaces de conectar tecnología, mercado y cliente.
Raquel Fanjul, ingeniera y directiva con más de dos décadas de experiencia en automoción, apuntó que el sector está cambiando sobre tres grandes ejes: el producto, los procesos de desarrollo y producción, y el propio cliente. El automóvil es cada vez menos mecánico y más tecnológico y electrificado; los ciclos de desarrollo se han reducido de forma notable; y el comprador dedica menos tiempo al concesionario y más a informarse por su cuenta antes de tomar una decisión.
“El coche ya no es solo un producto mecánico. Cada vez tiene más tecnología, más electrificación y más software. Por eso necesitamos perfiles vinculados al desarrollo de software, la electricidad, la gestión de datos y la inteligencia artificial”, señaló Fanjul.
También subrayó la importancia de las competencias transversales, como el trabajo en equipo, la gestión de la incertidumbre y la capacidad para tomar decisiones rápidas, especialmente en un entorno donde la automoción compite por talento con sectores como el tecnológico o el energético.
Las barreras empiezan antes de llegar al empleo
La mesa también abordó las dificultades que todavía condicionan la llegada de mujeres a las carreras técnicas. Ángeles Santamaría, ingeniera industrial y representante del proyecto Mujer e Ingeniería de la Real Academia de Ingeniería, recordó que el avance de las últimas décadas ha sido evidente, pero que siguen existiendo barreras culturales, de percepción y de autoconfianza que influyen en la elección de estudios y profesiones.
“Cuando yo estudié, todavía podía escucharse que la ingeniería no era para chicas. Hoy eso ya no se dice así, pero siguen existiendo otras barreras menos visibles, relacionadas con los modelos, los roles y la percepción que muchas jóvenes tienen sobre lo que es la ingeniería y para qué sirve”, explicó.
Los datos expuestos durante el encuentro reflejan esa diferencia. En el conjunto de grados universitarios, las mujeres representan alrededor del 55% del alumnado, con más de un millón de matriculadas frente a unos 789.000 hombres. Sin embargo, en Ingeniería y Arquitectura su presencia se sitúa entre el 20% y el 25%, y en Informática cae por debajo del 20%.
La brecha también aparece en la Formación Profesional, especialmente relevante para un sector industrial como la automoción. Aunque en grado superior existe prácticamente paridad, con un 49% de mujeres, en ramas STEM vinculadas a mecánica y electrónica la presencia femenina baja al 15,5%, y en FP básica o media se sitúa en torno al 9%.
Santamaría defendió que no se trata de que las mujeres no quieran desarrollar carreras profesionales, sino de que hay sectores que no siempre se presentan como espacios atractivos o accesibles para ellas. “Tenemos que explicar mejor qué es la ingeniería, qué impacto tiene y cómo contribuye al bienestar de la sociedad. La ingeniería está detrás de las infraestructuras, las telecomunicaciones, la medicina o la movilidad, pero muchas jóvenes no lo perciben así”, afirmó.
Competitividad, cliente y diversidad
La relación entre diversidad y competitividad fue otro de los grandes ejes de la conversación. Mirenchu del Valle, presidenta de UNESPA, defendió que la igualdad y la inclusión no deben plantearse únicamente desde la justicia social, sino también desde la capacidad de las empresas para responder mejor a su mercado.
“La competitividad consiste en saber responder a las necesidades de tu mercado objetivo. En movilidad, más del 40% de las conductoras son mujeres y más del 30% de las conductoras habituales en pólizas de seguro también lo son. Si queremos tratar adecuadamente al cliente, necesitamos plantillas diversas que entiendan a hombres, mujeres, jóvenes y mayores”, señaló.
Del Valle expuso además la experiencia del sector asegurador, donde las mujeres representan el 54% de la plantilla y el 52% de las nuevas incorporaciones. El reto, explicó, no está tanto en atraer talento femenino como en lograr que ese talento escale dentro de las organizaciones. Actualmente, las mujeres ocupan el 35% de los puestos de dirección en el sector asegurador, con el objetivo de avanzar hacia la paridad.
“Nos quedan cinco puntos para llegar a la paridad en puestos de dirección. Para conseguirlo, es clave sensibilizar a los gestores actuales y construir redes que ayuden a las mujeres a no renunciar a oportunidades en momentos vitales en los que las cargas familiares pueden pesar más”, apuntó.
En este punto, destacó la importancia de la flexibilidad, el teletrabajo, las redes de contacto y los referentes cercanos: no solo mujeres que ya han consolidado una larga trayectoria, sino profesionales que hoy están desarrollando su carrera y pueden mostrar a las nuevas generaciones que ese camino es posible.
El concesionario ante el cliente digital
Desde la visión de la distribución, Elisa Gil, CEO de un grupo de concesionarios y profesional con más de 40 años de trayectoria en automoción, subrayó que el retail debe competir también como marca empleadora si quiere atraer a hombres y mujeres jóvenes. Para ello, defendió la necesidad de construir modelos de atracción coherentes con la transformación del sector y con las expectativas de las nuevas generaciones.
“El cliente ya ve el primer catálogo en una pantalla. Tenemos que tener detrás de esas pantallas a profesionales capaces de construir la mejor imagen de nuestro producto y de nuestro servicio. Pero cuando esa persona quiere llevar a cabo la compra final, necesita aterrizar en el concesionario y encontrarse con un front office tan atractivo como el escaparate digital”, afirmó.
Gil destacó que la coherencia entre la experiencia digital y la física será cada vez más importante. El cliente compara, consulta y forma una primera opinión online, pero el punto de venta sigue siendo decisivo para concretar la decisión, resolver dudas y generar confianza.
También puso el foco en la conciliación y en los modelos de trabajo. Recordó que, si el sector quiere atraer más talento joven y más mujeres, debe revisar mensajes y estructuras que todavía asocian el éxito profesional a jornadas excesivamente largas o a una disponibilidad difícil de compatibilizar con otras responsabilidades.
“Si queremos atraer a jóvenes y a mujeres, no podemos trasladarles que determinados perfiles profesionales son incompatibles con una vida personal o familiar. Tenemos que romper esos roles y decir que es posible, aunque a veces haya renuncias. Si queremos que más mujeres se incorporen y progresen, el mensaje tiene que ser coherente”, defendió.
Según se expuso en la mesa, las mujeres ocupan en torno al 14% de los puestos directivos en automoción, una cifra que exige acelerar los cambios si el sector quiere aprovechar todo el talento disponible.
Referentes que llegan a colegios y zonas rurales
El encuentro también permitió compartir iniciativas concretas para acercar la automoción, la ingeniería y las carreras STEM a niñas y jóvenes. Laura Gómez Palet explicó el trabajo desarrollado por un grupo de mujeres STEM dentro de su compañía, que nació al constatar que, de una plantilla de unos 450 empleados, apenas 30 eran mujeres procedentes de carreras técnicas.
De esa reflexión surgió una iniciativa dirigida a alumnado de entre 10 y 12 años, una etapa clave en la pérdida de interés de muchas niñas por la ciencia y la tecnología. El proyecto ha llevado profesionales del sector a escuelas, especialmente en zonas rurales, para contar qué hacen, cómo llegaron hasta la automoción y qué oportunidades ofrece el sector.
“Queríamos llegar donde otras iniciativas no llegan, también a zonas rurales. Contamos nuestras historias, explicamos qué hemos estudiado, cómo hemos acabado en automoción y qué referentes nos ayudaron a creer que era posible”, relató Gómez Palet.
En sus dos ediciones, esta iniciativa ha recorrido más de 6.000 kilómetros y ha llegado a unos 2.000 alumnos. Su objetivo es mostrar referentes reales, explicar que la automoción también es ciencia, tecnología e innovación, y acercar el sector a quienes quizá nunca se lo habían planteado como una opción profesional.
Ángeles Santamaría explicó también el trabajo de la Real Academia de Ingeniería a través del proyecto Mujer e Ingeniería, que cumple diez años y que ha impulsado actividades en más de 200 colegios, con una red de más de 1.500 personas.
“El objetivo es que chicas jóvenes, ingenieras o profesionales que están empezando cuenten en qué consiste su trabajo, qué impacto tiene y qué oportunidades ofrece. Los referentes más cercanos son muchas veces los que más valor tienen”, señaló.
Normalizar la presencia femenina
En la parte final de la mesa, las participantes coincidieron en un deseo compartido: que en el futuro no sea necesario seguir hablando de la presencia de mujeres en la automoción como una excepción o como un reto pendiente, sino como una realidad plenamente normalizada.
Santamaría expresó el deseo de que este tipo de conversaciones dejen de ser necesarias porque la presencia de mujeres en la ingeniería y en la automoción se haya integrado con naturalidad. Gómez Palet defendió que la normalidad llegará cuando la paridad sea visible en cualquier espacio profesional del sector. Del Valle apeló a la constancia y a seguir mostrando que es posible. Fanjul comparó los porcentajes actuales con una fiebre: el número ayuda a detectar el problema, pero lo importante es actuar sobre su origen.
Gil cerró con una idea muy vinculada al propio sector: velocidad. “Soy optimista. El camino ha empezado y esto ya no para. Pero, como ocurre en automoción, tenemos que coger velocidad para que dentro de no mucho tiempo podamos hablar de tecnología, energía o inteligencia artificial sin tener que seguir diferenciando entre hombres y mujeres”, concluyó.
Faconauto Woman reivindicó así su papel como “red de redes”, un espacio desde el que sumar iniciativas, conectar empresas e instituciones y dar visibilidad a referentes que ayuden a atraer más talento femenino a un sector que necesita diversidad para seguir siendo competitivo.


