La presencia femenina entre científicos e ingenieros de la fabricación de vehículos alcanza el 15,5% en la Unión Europea, frente al 13% registrado en 2021, en un momento en el que la transformación tecnológica incrementa la demanda de nuevas competencias
La transformación tecnológica del automóvil europeo empieza a reflejarse también en la composición de sus perfiles más cualificados. Las mujeres representan ya el 15,5% de los científicos e ingenieros que trabajan en la fabricación de vehículos, remolques y semirremolques en la Unión Europea, según los últimos datos de Eurostat correspondientes a 2024.
La cifra aparece recogida en el EIT Impact Study 2026, publicado el 19 de febrero por el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT), organismo de la Unión Europea. El estudio, elaborado por Ecorys, utiliza para este análisis la base estadística de recursos humanos en ciencia y tecnología de Eurostat.
La evolución adquiere especial interés cuando se compara con la fotografía de solo tres años antes. En 2021, Eurostat situaba la participación femenina entre los científicos e ingenieros de la industria de vehículos en el 13%. La progresión hasta el 15,5% actual muestra un avance paulatino de las mujeres precisamente en unas funciones que están adquiriendo cada vez más peso dentro de la automoción.
Más mujeres en el núcleo tecnológico del automóvil
El dato se refiere específicamente a la fabricación de vehículos de motor, remolques y semirremolques y no al conjunto de puestos de trabajo de la automoción. Su interés está precisamente ahí: mide la presencia femenina entre profesionales clasificados estadísticamente como científicos e ingenieros, perfiles estrechamente vinculados al desarrollo tecnológico de la industria.
En 2024, las mujeres representaban el 22,5% de los científicos e ingenieros del conjunto de la industria manufacturera europea y el 20% dentro de las actividades manufactureras de tecnología alta y media-alta. En fabricación de otros equipos de transporte, su participación alcanzaba el 17,9%, mientras que en vehículos de motor se situaba en ese 15,5%.
La automoción continúa, por tanto, por debajo del promedio industrial, pero la comparación temporal permite observar una evolución positiva. El crecimiento se produce además en una etapa en la que la ingeniería del vehículo está ampliando sus fronteras hacia ámbitos como el software, la electrónica, los sistemas de propulsión electrificados, los datos, la conectividad, la automatización o la inteligencia artificial.
Son áreas que están modificando tanto el producto como las competencias que fabricantes, proveedores y el resto de la cadena de valor necesitan incorporar.
Una cantera europea de talento cada vez más amplia
La evolución de la automoción forma parte de una tendencia más amplia. Los últimos datos de Eurostat sobre científicos e ingenieros en la Unión Europea muestran que en 2024 había 7,9 millones de mujeres trabajando como científicas e ingenieras, frente a 3,4 millones en 2008 y 5,2 millones en 2014.
Las mujeres suponían ya el 40,5% del conjunto de científicos e ingenieros de la UE. En la industria manufacturera el porcentaje era menor, un 22,4%, lo que convierte precisamente a las actividades industriales y tecnológicas en uno de los ámbitos con mayor margen para ampliar la incorporación de profesionales.
España presenta, además, una base especialmente significativa. En el conjunto de las actividades económicas, las mujeres representaban en 2024 el 47,6% de los científicos e ingenieros, una de las proporciones más elevadas de toda la Unión Europea. El dato no está desagregado específicamente para automoción y, por tanto, no permite trasladar ese porcentaje a las fábricas españolas, pero sí muestra la dimensión del talento científico y técnico femenino disponible en el país.
Más tecnología, más oportunidades profesionales
La evolución llega en un momento especialmente relevante para la industria europea. El vehículo incorpora cada vez más tecnología y las competencias necesarias para diseñarlo, fabricarlo y mantenerlo están cambiando con rapidez. Esto amplía el abanico de especialidades vinculadas al automóvil y reduce progresivamente la identificación de la industria únicamente con determinados perfiles tradicionales.
Ingeniería de software, análisis de datos, electrónica de potencia, baterías, ciberseguridad, inteligencia artificial o automatización industrial conviven ya con las disciplinas mecánicas y productivas que históricamente han sustentado el sector.
Esta diversificación puede convertirse también en una oportunidad para ampliar su base de talento. No porque las nuevas profesiones sean específicamente femeninas, sino porque un sector que necesita incorporar capacidades diferentes dispone también de una base de profesionales potenciales más amplia que en etapas anteriores.
Los datos europeos empiezan a reflejar ese movimiento. La participación femenina entre científicos e ingenieros de la fabricación de vehículos sigue siendo limitada, pero ha avanzado desde el 13% registrado en 2021 hasta el 15,5% de 2024. En una industria inmersa en una transformación profunda de producto, procesos y competencias, la evolución de quién desarrolla esa tecnología será también una parte relevante de su capacidad para competir y atraer talento en los próximos años.
Este contenido forma parte de FACONAUTO Woman, iniciativa que cuenta con el apoyo de MAPFRE, Enterprise Mobility y Solera para impulsar la igualdad de oportunidades, atraer y desarrollar talento femenino y reforzar la presencia y el liderazgo de las mujeres en el sector de la automoción.


