Ingeniería, activismo y feminismo de datos convergen en Lourdes Muñoz, que lidera proyectos como Data x Women y DataLab La Ciba, alertando sobre los peligros que entraña una IA sin perspectiva de género.
Lourdes Muñoz Santamaría (Barcelona, 1969) no es una figura más en el panorama de la tecnología; es una voz que piensa, moldea y denuncia. Ingeniera, fundadora y codirectora de Iniciativa Barcelona Open Data desde 2016, presidenta de Dones en Xarxa, fundadora de Shealeader, su perfil mezcla conocimiento técnico, sensibilidad social y convicción feminista.
Su historial incluye también la creación de proyectos concretos para abrir datos públicos con enfoque de género, visualizar realidades invisibles y exigir políticas que reconozcan las desigualdades estructurales. Entre ellos, Data x Women y DataLab La Ciba, observatorios que utilizan datos abiertos para arrojar luz sobre la violencia contra las mujeres, la brecha salarial, la representación feminista en distintos ámbitos o el reparto desigual de recursos.
Una alerta clara: la inteligencia artificial sin perspectiva de género reproduce desigualdades
En abril de 2024 dirigió el informe “Una Inteligencia Artificial alineada con los derechos de las mujeres: análisis y propuestas”, que constituye su advertencia más directa: sin supervisión humana, sin inclusión de mujeres en los equipos de diseño, con datos de entrenamiento sesgados, la inteligencia artificial tiene la capacidad real de amplificar violencias digitales, estereotipos y discriminaciones ya existentes.
Entre los riesgos que identifica:
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Violencia machista digital: desde contenidos humillantes hasta deepfakes o difamaciones, que suelen afectar desproporcionadamente a mujeres.
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Sesgos de representación: en conjuntos de datos públicos o administraciones, la ausencia de la mirada femenina puede traducirse en algoritmos que no captan necesidades distintas, expectativas diferentes, cuerpos diferentes.
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Brecha de acceso digital: no todas las mujeres cuentan con las mismas herramientas ni oportunidades para participar como usuarias ni como creadoras de tecnología. Esa brecha se traduce también en baja visibilidad y menor influencia en cómo se desarrollan los sistemas automatizados.
Proyectos que revelan y proponen cambio
Entre sus iniciativas más destacadas:
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Data x Women: proyecto que focaliza en usar datos abiertos para visibilizar la realidad de las mujeres. Por ejemplo, análisis de brecha salarial, de condiciones laborales, o del impacto de la violencia de género.
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Espacio Data Women (BCN Open Data): investigaciones, visualizaciones y guías prácticas para procesar datos públicos con perspectiva feminista.
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DataLab La Ciba: observatorio de género y datos abiertos; trabaja en colaboración con administraciones locales para que los datos sean instrumentos útiles para los derechos humanos.
Estos proyectos no sólo diagnostican: ofrecen propuestas. Transparencia en los datos, auditorías de sistemas automatizados, inclusión de mujeres en equipos técnicos, obligación de evaluar los riesgos de género en inteligencia artificial, vigilancia pública de algoritmos. Todas ellas medidas que Lourdes Muñoz defiende en sus escritos y conferencias.
Desafíos actuales y horizonte de justicia algorítmica
El contexto en España no es ajeno a estas alertas. Por ejemplo, el Informe de Madurez de Datos Abiertos 2024 coloca a España sexto en Europa en madurez global de open data, con una puntuación del 94,8 %. Pero el hecho de que los datos estén disponibles no garantiza que todas las realidades estén representadas o que los usos sean equitativos.
También la academia aporta herramientas: investigadores de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) han desarrollado métricas para cuantificar los sesgos demográficos en los datasets entrenados para IA, buscando visibilizar cuando mujeres, mayores de 70 años o grupas racializadas quedan marginadas por defecto.
Estos elementos muestran que, aunque haya avances técnicos y normativos —como las recomendaciones de UNESCO u organismos europeos para auditorías de IA—, la transformación aún está incompleta. Lourdes Muñoz alerta con insistencia: la regulación ética, los equipos diversos, la formación específica son urgencias.
Inspiración para la automoción: por qué su alerta nos importa
¿Por qué este trabajo de Lourdes Muñoz tiene relevancia directa para el sector automotriz?
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La automoción es un sector tecnológico, con cada vez más sistemas asistidos, sensores, software, conectividad. Los coches “inteligentes” dependen de IA. Si no se incluyen mujeres en los equipos de desarrollo, si los datos no contemplan diversidad corporal, cultural o de género, los vehículos pueden ser menos seguros o menos adaptados para muchas mujeres.
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En movilidad conectada, ciudades inteligentes o rutas personalizadas, los algoritmos pueden decidir horarios, rutas, accesos, diseño del interior, interfaces de usuario. Decimalizar estas decisiones sin perspectiva de género perpetúa patrones históricos de invisibilidad o riesgo.
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El liderazgo femenino en automoción no sólo añade igualdad, sino que aporta sensibilidad, dimensión humana, valores sociales que pueden transformar la innovación técnica en innovación humana.
Lourdes Muñoz encarna una idea poderosa: que los datos no son neutros cuando se usan mal, pero pueden ser liberadores si se usan bien; que una IA sin perspectiva de género no es solo un riesgo técnico, sino un riesgo para la dignidad.
Su voz nos invita a pensar tecnologías más justas, coches más sensibles, ciudades más humanas. Y nos recuerda que la innovación real no está en lo que se inventa solo para algunos, sino en lo que se crea para todos.


