Los informes de McKinsey, IESE y Grant Thornton confirman que la diversidad de género en los equipos directivos se traduce en más rentabilidad, innovación y competitividad. En un sector en transformación como la automoción, la igualdad ya no es una opción: es una ventaja estratégica.
Durante años, hablar de igualdad en la empresa se entendía como un gesto ético o una obligación normativa. Hoy, los datos le han dado la vuelta a ese discurso: la paridad es un activo económico.
El estudio Women Matter España 2023 de McKinsey & Company, basado en el análisis de más de 400 empresas españolas, es rotundo: las compañías con mayor presencia de mujeres en la alta dirección tienen un 39 % más de probabilidad de superar a sus competidoras en rentabilidad y un 30 % más de posibilidades de registrar un crecimiento sostenible.
McKinsey lo resume en una frase que podría aplicarse a cualquier concesionario o fabricante: “La igualdad ya no es un objetivo social, sino una estrategia de negocio.”
Productividad y fidelidad interna
El XIII Informe Mujeres en los Consejos de Administración (2025), elaborado por IESE y Atrevia, revela que las empresas del IBEX-35 han alcanzado un 40,3 % de consejeras, el nivel más alto de su historia. Más allá de la cifra simbólica, el informe destaca un dato revelador: las organizaciones que han superado el umbral del 35% de mujeres en sus órganos de gobierno registran mejores índices de productividad laboral y menor rotación de personal.
La razón, según el documento, es sencilla: los equipos diversos toman decisiones más rápidas, incorporan más puntos de vista y generan mayor confianza interna. En otras palabras, la igualdad también fideliza talento.
Este efecto se multiplica en sectores como la automoción, donde la gestión de equipos de venta, taller o posventa requiere adaptabilidad, comunicación y orientación al cliente: competencias que, según IESE, suelen potenciarse en entornos laborales mixtos y equilibrados.
Un análisis global de MSCI (2024), que evalúa la relación entre diversidad y rentabilidad bursátil, concluye que las empresas con al menos un 30% de mujeres en sus consejos obtuvieron un 18,9% más de retorno acumulado entre 2019 y 2024 que aquellas con menor representación femenina.
Bloomberg Intelligence (2024) llega a una conclusión similar: la diversidad de género en los equipos de liderazgo se traduce en entre un 2% y un 5% más de retorno anual, y en Europa, la diferencia alcanza el 13%.
El informe Women in Business 2025 de Grant Thornton refuerza la idea con un enfoque más operativo: el 28% de las empresas que aumentaron su presencia femenina en puestos de dirección reportan mejoras en innovación, eficiencia y satisfacción del cliente, mientras que un 22 % subraya entornos “más integradores y productivos”.
La automoción, un terreno en tranformación
Pese a estas evidencias, la automoción española sigue rezagada. Los datos del Informe Estatal del Mercado de Trabajo de las Mujeres 2025 (SEPE) muestran que las mujeres representan el 23,4 % del empleo en la fabricación de vehículos y menos del 15 % en concesionarios y talleres.
Sin embargo, en los pocos casos donde los equipos directivos alcanzan equilibrio de género, el efecto es inmediato: mejor ambiente, mayor retención y aumento de rentabilidad neta, según los datos internos analizados por Faconauto Woman.
La presidenta de Faconauto, Marta Blázquez, lo resume con claridad: “La diversidad no es solo justicia, es inteligencia empresarial. La red que incorpora talento femenino es más ágil, más empática y más competitiva.”
Las grandes consultoras coinciden en que el futuro empresarial pasará por la capacidad de gestionar diversidad como una palanca de innovación y sostenibilidad. La automoción, inmersa en la electrificación, la digitalización y la competencia global, tiene en esa diversidad una herramienta para ganar ventaja.
En este escenario, la igualdad deja de ser un asunto de imagen y pasa a ocupar un lugar en la cuenta de resultados. Incorporar más mujeres en la toma de decisiones no solo responde a un principio de justicia, sino a una lógica económica que ya no admite discusión: más mujeres, mejores resultados.


