Un estudio sobre 49 compañías cotizadas europeas de automoción detecta una asociación positiva, aunque moderada, entre la presencia de mujeres en los consejos de administración y la eficiencia de carbono de las empresas
La transición de la automoción europea no se juega solo en la tecnología del vehículo, la inversión industrial o la regulación de emisiones. También empieza a medirse en términos de gobernanza empresarial: quién participa en las decisiones estratégicas y cómo esas decisiones se relacionan con la competitividad climática de las compañías.
Un estudio publicado en 2026 en Corporate Governance and Sustainability Review analiza esa cuestión desde una perspectiva poco habitual: la relación entre diversidad de género en los consejos de administración y eficiencia de carbono en la industria europea del automóvil. El trabajo, titulado Sustainable growth through strategic change: Women directors on European automotive boards and carbon performance, estudia 49 compañías cotizadas de automoción con sede en Europa durante el periodo 2016-2023.
La conclusión principal es prudente, pero relevante: los autores detectan una asociación positiva, aunque estadísticamente moderada, entre una mayor presencia de mujeres en los consejos y una mejor eficiencia de carbono de las empresas analizadas. Es decir, el estudio no afirma que la diversidad cause automáticamente una reducción de emisiones, pero sí identifica una relación significativa entre una gobernanza más diversa y un mejor desempeño en términos de carbono por unidad de valor generado.
Ingresos por tonelada emitida
Lo más interesante del informe está en cómo mide el desempeño climático. En lugar de limitarse a comparar qué empresas emiten más o menos CO₂, el estudio utiliza un indicador de carbon performance basado en los ingresos generados por cada tonelada de emisiones. La variable se calcula como la relación entre los ingresos totales de la compañía, en dólares, y sus emisiones totales de carbono, medidas en toneladas.
Esto cambia la lectura. No se trata únicamente de mirar la reducción absoluta de emisiones, sino de observar cuánto valor económico genera una empresa por cada tonelada de CO₂ que emite. En una industria intensiva en capital, con fuertes inversiones en electrificación, producción, cadena de suministro y transformación tecnológica, esa aproximación permite conectar sostenibilidad y competitividad.
El estudio toma como referencia las emisiones de alcance 1 y 2. Es decir, las emisiones directas de la propia actividad de la empresa y las emisiones indirectas asociadas al consumo de electricidad, calor o vapor adquiridos. No incluye, por tanto, el conjunto de emisiones de alcance 3, donde se situaría buena parte del impacto vinculado al uso de los vehículos o a la cadena de suministro completa.
Esa precisión metodológica es importante. El trabajo no pretende medir toda la huella climática de la automoción europea, sino analizar si existe una relación entre la composición de los consejos y la eficiencia de carbono de las compañías a partir de los datos disponibles y comparables.
Automoción europea, no una muestra genérica
La muestra tampoco es genérica. El estudio parte inicialmente de 159 compañías cotizadas de automoción europeas y, tras eliminar los casos con datos incompletos, trabaja con un panel final de 49 empresas y 295 observaciones empresa-año. Para el modelo dinámico utilizado en la estimación, la muestra efectiva se reduce a 45 compañías y 230 observaciones.
Entre las compañías analizadas aparecen fabricantes y proveedores relevantes de la cadena de valor europea, como BMW, Brembo, Continental, Mercedes-Benz, Renault, Stellantis, Volkswagen, Volvo Cars, Michelin, Forvia, Valeo, Opmobility, Inchcape o Pirelli. La muestra incluye también a dos cotizadas españolas especialmente representativas del ecosistema de componentes: CIE Automotive y Gestamp Automoción.
El dato medio de diversidad también ayuda a dimensionar el punto de partida. En las empresas analizadas, las mujeres representaban de media el 29,97% de los consejos de administración, con un máximo observado del 60%.
La investigación utiliza un modelo econométrico dinámico —un sistema GMM en dos etapas— para analizar la relación entre diversidad en el consejo y eficiencia de carbono, incorporando variables de control como afiliaciones de los consejeros, dualidad CEO-presidente, endeudamiento, rentabilidad, capex sobre ingresos, ratio precio-valor contable y PIB per cápita del país.
Gobernanza, sostenibilidad y decisiones estratégicas
La lectura empresarial del estudio es especialmente interesante porque se aleja de una visión puramente formal de la diversidad. No plantea la presencia de mujeres en los consejos como una cuestión aislada de cumplimiento, sino como una variable de gobernanza que puede relacionarse con decisiones estratégicas en materia de sostenibilidad, inversión y gestión de riesgos.
Los autores sitúan su análisis en una industria sometida a fuertes presiones regulatorias y de mercado, donde las decisiones sobre emisiones, electrificación, eficiencia productiva y neutralidad climática tienen implicaciones directas sobre inversión, competitividad y acceso a capital. En ese contexto, una mayor diversidad en los órganos de decisión puede aportar perspectivas, redes y capacidades distintas para gestionar la transición.
El propio estudio insiste, no obstante, en la necesidad de prudencia. La relación detectada es positiva, pero moderada. Además, los autores reconocen que no analizan los mecanismos concretos por los que la diversidad del consejo podría influir en el desempeño de carbono y que los resultados no deben generalizarse sin cautela por el tamaño limitado de la muestra, el periodo analizado y el foco europeo.
Precisamente por eso, la conclusión resulta más sólida: no convierte la diversidad en una solución automática, sino en una pieza más dentro de la arquitectura de gobierno corporativo que acompaña la transformación de la automoción.
Más allá de la cuota
La publicación llega además en un momento en el que Europa ha elevado el listón regulatorio sobre la presencia equilibrada en los consejos. La Directiva (UE) 2022/2381 establece que las grandes cotizadas europeas deben alcanzar, desde el 30 de junio de 2026, al menos un 40% del sexo menos representado entre los administradores no ejecutivos o, alternativamente, un 33% en el conjunto de puestos del consejo.
En España, la Ley Orgánica 2/2024 transpone esa directiva y fija para las sociedades cotizadas la obligación de asegurar que sus consejos tengan una composición con, como mínimo, un 40% de personas del sexo menos representado.
La novedad del estudio es que sitúa ese debate en un plano más económico. La cuestión no es únicamente si las empresas cumplen con una exigencia de representación, sino si la composición de sus órganos de gobierno puede estar relacionada con una mejor capacidad para generar valor en un entorno de restricciones climáticas crecientes.
Para la automoción, esa pregunta es especialmente relevante. El sector necesita reducir emisiones, financiar nuevas tecnologías, sostener inversiones industriales, mantener competitividad y responder a una regulación cada vez más exigente. En ese contexto, la diversidad en los consejos deja de ser solo un indicador de buen gobierno para convertirse también en una posible variable de calidad estratégica.
La principal aportación del estudio es precisamente esa: abrir una línea de análisis en la que mujeres, automoción, sostenibilidad y competitividad económica no aparecen como debates separados, sino como partes de una misma transformación empresarial.
La relación identificada es todavía moderada y requiere más investigación, pero apunta a una idea de fondo con recorrido: en una industria que debe generar más valor con menos emisiones, quién participa en las decisiones puede importar tanto como la tecnología que se decide impulsar.
Este contenido forma parte de FACONAUTO Woman, iniciativa que cuenta con el apoyo de MAPFRE, Enterprise Mobility y Solera para impulsar la igualdad de oportunidades, atraer y desarrollar talento femenino y reforzar la presencia y el liderazgo de las mujeres en el sector de la automoción.


