La presencia femenina como conductoras y decisoras de compra crece en España y Europa. Estudios recientes revelan que las mujeres son ya protagonistas del mercado automovilístico y un motor de oportunidades para concesionarios y fabricantes.
La imagen del automóvil como territorio masculino pertenece al pasado. Los datos más recientes lo confirman: las mujeres conducen cada vez más, compran cada vez más y deciden cada vez más. Según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE (2024), el 67% de las mujeres en España declara utilizar el coche a diario, frente al 72% de los hombres, una brecha mucho más estrecha que hace apenas dos décadas. La motorización femenina ha alcanzado una madurez social evidente: conducir ya no es un privilegio masculino, sino una herramienta cotidiana compartida.
En Europa, la Comisión Europea – Gender Equality Strategy Progress Report 2024 constata que la participación femenina en la movilidad privada y compartida ha crecido de manera sostenida. Especialmente llamativo es el dato de Alemania, donde el 45% de las matriculaciones de turismos en 2024 correspondieron a mujeres como titulares, según datos de Eurostat.
Más allá de la conducción, las mujeres se han convertido en decisoras fundamentales a la hora de adquirir un coche. El estudio “Cuando ellas compran” (Faconauto & Sigma Dos, 2024) revela que las consumidoras valoran especialmente la transparencia, la confianza en el personal del concesionario y la orientación al detalle en el proceso de compra.
Este informe apunta a un hecho clave: el criterio femenino es hoy determinante en la elección de vehículo en más de la mitad de los hogares españoles. Para los concesionarios, esto significa repensar la experiencia de cliente con procesos más claros, digitales y adaptados a nuevas expectativas.
Movilidad eléctrica: un liderazgo emergente
El auge de la movilidad eléctrica es otro terreno donde la mujer pisa con fuerza. El Eurobarómetro sobre Transición Energética 2024 indica que las mujeres muestran mayor predisposición que los hombres a optar por un vehículo eléctrico o híbrido enchufable en su próxima compra: un 54% frente al 46%. Las razones más citadas: ahorro a largo plazo, sostenibilidad ambiental y reducción de emisiones en entornos urbanos.
En España, el Barómetro Auto Mobility Trends 2025 confirma esta tendencia: el 38% de las mujeres encuestadas se declara interesada en adquirir un eléctrico, frente al 31% de los hombres. Este diferencial demuestra que el mercado eléctrico tiene rostro femenino y que, si se escucha a estas consumidoras, el ritmo de adopción puede acelerarse.
No se trata solo de consumidoras. Las mujeres también avanzan como profesionales en un sector que las necesitaba invisibles. El Informe Estatal del Mercado de Trabajo de las Mujeres 2025 (SEPE) muestra que la automoción ocupa ya a más de 52.000 trabajadoras en España, lo que equivale a un 23,4% del empleo del sector de fabricación de vehículos. Aunque lejos de la paridad, la cifra supone un avance respecto a hace 15 años, cuando apenas alcanzaba el 18%.
La clave está en los concesionarios: son el rostro visible de la automoción y el lugar donde la incorporación femenina puede tener mayor impacto. Programas como Faconauto Woman han logrado que la igualdad y la diversidad formen parte de la estrategia del sector, vinculando el talento femenino a la competitividad de la red de distribución.
Un mercado inclusivo
La conclusión es clara: las mujeres ya no son una minoría residual en la carretera ni en el mercado automovilístico. Son conductoras habituales, decisoras de compra, early adopters de vehículos eléctricos y profesionales que ocupan un espacio creciente en la cadena de valor.
El reto no es convencerlas de que caben en el sector —ya están dentro—, sino reconocer su centralidad y aprovecharla para diseñar experiencias de cliente, políticas comerciales y estrategias de movilidad más inclusivas.
La automoción que viene será más digital, más sostenible y más conectada. Y, cada vez más, tendrá rostro femenino.


